jueves, 15 de octubre de 2009

Las penas se van y vuelven a estar ancladas a un mar que suele callar tus lágrimas, tu devoción, un pez que vence todo su temor para vivir, pare existir y descubrirse cada día más. Intenta amar un trozo de ese mar, inunda mi paz, la inmensidad de esta verdad ni impedirá que pueda nadar dentro de ti para sentir y descubrirte cada día más. Pa pa pa pa necesito tu calor, pa pa pa pa necesito tu amor. El tiempo se va muy lejos atrás y ahora estoy y también soy el hombre que busca una razón para vivir, para decir que hoy te quiero cada día más.
Hace unos años ¿quién eras? sólo un sueño de unos dos.
Hace unos meses apenas fuiste la mejor opción.
Y yo ¿quién era hace un año? más que un loco soñador; y ¿después de conocerte? mi opción de trasnochador.
Tú me brindaste el espacio, la amistad, el corazón, yo te he entregado mis sueños, mi alma y mi devoción.
Cuando yo sea un recuerdo y tú no estés mas aquí, sabrás que has sido la causa por la que fui tan feliz.
El mar más profundo, me guardo el sentimiento y si el amor nos ata, lo esparciré en silencio. Haré que la ternura te llegue entre las olas y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas. Que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos y ser como la brisa besándote los labios.
Y océanos en clama se harán en noches largas. Mar cálido, mar bravo, mar nuestro, mar salado, mareas en movimiento que en el peor momento nos funda en un abrazo, y si al final del cuento que no hay amor perfecto sin ti y que asi NO HABRÁ NADIE QUE TE QUIERA MÁS QUE YO DENTRO Y FUERA DE ESTA TIERRA COMO YO, puede ser que NO LO VEAS, o tal vez que NO LO CREAS, bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor no habrá nadie que te quiera más que yo.
En el mar más profundo, inventaré mil sueños que caigan lentamente como del mismo cielo en tus ojos, cariño, cerrados o despiertos en medio de los años haré que sean eternos. Haré de mí un refugio cuando el dolor te duela, porque en lo más hermoso también se tienen penas. Y océanos en clama se harán en noches largas. Mar cálido, mar bravo, mar nuestro, mar salado, mareas en movimiento que en el peor momento nos funda en un abrazo, y si al final del cuento que no hay amor perfecto sin ti y que así no habrá nadie que te quiera más que yo dentro y fuera de esta tierra, como yo, puede ser que no lo veas, o tal vez que no lo creas, bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor no habrá nadie que te quiera más que yo y no habrá nadie que te quiera más que yo dentro y fuera de esta tierra, como yo, puede ser que no lo veas, o tal vez que no lo creas, bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor no habrá nadie que te quiera más que yo, puede ser que no lo veas, o tal vez que no lo creas, bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor no habrá nadie que te quiera más que yo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Que fácil era haber dicho "lo siento".
Estaciones de desilusión, barriletes de mi corazón. Divagando sin buena razón vuelvo al barrio del primer amor. Garabatos en mi anotador, recordando el tono de tu voz, evocando tu forma de ser, una niña en frasco de mujer. Pero cuando sopla el viento sur me arrastro hasta tu latitud y te busco en el fondo de un bar, o en las calles de cualquier ciudad.
Barriletes de desilusión, todo cambia y también cambio yo. Me da miedo saber la verdad, si te encuentro entonces, ¿qué verás? Dame una esperanza, decime algo más, ¿Por qué te escondiste? ¿Y para dónde irás? Mandame una carta si es que te acordás de aquellos días nuestros nada más. Pasa el tiempo y te idealizo más, con tus besos de virginidad.
Chocolates en tu delantal, cruzando el Parque Lezama vas. Como flota esta sensación, se parece a este planeador, sin embargo todo es ilusión. Un fantasma en plena transición, y no alcanza la brisa de hoy a empujarte hasta donde estoy. Se precisa más que un huracán, una especie de gran aluvión. Dame una esperanza, decime algo más, ¿por qué te escondiste? ¿Y para dónde irás? Mandame una carta si es que te acordás de aquellos días nuestros nada más. Estaciones de reconstrucción, barriletes de mi corazón. Enganchados a un poste de luz, como aquel divino sueño azul. Barriletes de desilusión, todo cambia y también cambio yo. Me da miedo saber la verdad, si te encuentro entonces, ¿qué verás?

martes, 13 de octubre de 2009

No jurábamos por nada más que arrancarnos la maleza de una vez. Me quedé boqueando como un pez. Nadie más borró tu cicatriz en mi.
Osadía loca, husmear en tus cosas, duele de placer tu cicatriz en mi.
Hey, te suplico estrellarme en vos, cocinarme lento como un icaro en el sol. Desde que te ame, nunca se borró tu cicatriz en mi.
Era un jueves gris, llovía. "Pídeme un remis", decía.
En el lobby de un hotel, barato, viene de rentar su piel, un rato. Con la algarabía de deber cumplido.
Acrobacias del placer fingido, un orgasmo de alquiler con ruidos.

Pone boca en su carmín, escaso, arañando el adoquin sus pasos ¿quién tiene algo para la nariz? pregunta. ¿podría ser de utilidad mi pañuelo? Disfracé de ingenuidad mi anzuelo.
Algo para no dormir, idiota. Si me das podrias pedir mi ropa.
Dónde encuentro nieve pa'l desvelo ahora.
Creo que 100 podria ajustar, te animas? Mi depa esta al cruzar la esquina, estoy solo como tú fulana, te invito a estrenar la luz, mañana. No te quiero pa' desarreglar, la cama.
No es lo que haces con tu boca mi muñeca rota lo que solicito. Te puedes dejar la ropa mi muñeca rota, no la necesito.

No es mojar la calentura, hurgar en tu cintura, lo que ando buscando es un poco de ternura para ver si cura lo que estoy pasando. Dijo ¡si! sin sonreir... camina.
¿Dime si el sexo sin placer, te enciende? Sólo si el cliente es mujer, ¿me entiendes?

Disimulando argumente está claro, no te creas que me parece raro.
Cada quien su gusto y su pasión, le dije. ¿te podría sujetar la mano?
Dame 100 para empezar, y hablamos. Los busqué en mi pantalón, y nada, fui debajo del colchón, y estaban. Se los di como quien compra un par de alas.
Miro el buró y sin sonreir momento. Si es tu ex la del buró no hay trato, con su mano señaló el retrato ¿la conoces pregunté?, confuso. Fue por mi quien te dejó, iluso.