miércoles, 13 de abril de 2011

Mi corazón no era a prueba de balas y sin embargo, yo puse el pecho.
Es más fácil pedir perdón que tratar de cambiar las cosas.
Así que, "perdoname", pero yo ya no trato más.
Ése sentimiento de querer y casi poder.
No es lo mismo que querer y poder.
El casi oculta un tercero... uno parecido a la desilusión
Todo es tan raro, todo es diferente, ya no hay destino, no puedo mirar atras y volver a verte ahí.

domingo, 27 de marzo de 2011

Estas semanas sin verte, me parecieron años, tanto te quise besar que me duelen los labios. Mira que el miedo nos hizo cometer estupideces, nos dejó sordos y ciegos tantas veces. Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el Sol; de tanto sumar pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos.

Te lloré hasta el extremo de lo que era posible, cuando creía que era invencible. No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante, y lo mejor siempre espera adelante.

sábado, 19 de febrero de 2011

No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo.

Aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros, y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas. Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento.

Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque te quiero, porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos, abandonar las murallas que te protegieron, vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos.

Desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos.

Porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo, porque yo te quiero.

domingo, 13 de febrero de 2011



Tu mano escribe, junto con la mía, estas últimas palabras en las que el dolor no es, no será nunca más fuerte que la vida que me enseñaste a vivir.