domingo, 30 de octubre de 2011

Como te hago entender
y que mas puedo hacer
con todo lo que te digo
no logro convencerte

sábado, 29 de octubre de 2011




Si tuve miedo, ya no lo tengo hoy...

Y si lo estoy sintiendo me entregaré a su amor.

jueves, 27 de octubre de 2011

Quién iba a imaginar que esa mañana, en el café yo iría a coincidir con el milagro de pisar el mismo espacio a la misma hora que tú, y como si esto fuera poco que tus ojos se fijaran justamente en mí. Juro por mí que solo fui por un café, pero te vi... Y cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo, y me agregaste risas, dos dudas, un par de fantasmas y este amor que te tengo.

Es complicado, ¿sabes? Porque no tengo ni la menor idea de lo que está pasando aquí, no sé qué estoy sintiendo. Supongo que tengo miedo, porque de todas formas siempre es el miedo lo que me frena. Quiero ir a un lugar en que nadie me pueda encontrar, un lugar en que no pueda recibir noticias de ningún tipo, un sitio, en el que, pase lo que pase, yo no me entere. En realidad yo no sé qué hacer, ni qué pensar, ni qué esperar. Me arden los ojos, creo que es porque he llorado toda la mañana y la tarde. No me gusta estar así, con toda esta inseguridad, con toda esta pena, esta angustia, porque a mí también me gusta disfrutar de las cosas de la vida, pero siempre hay días en que las cosas parecen ir completamente mal, días en que a pesar de que en el cielo haya un sol inmenso, tú mueres de frío. Mis latidos se aceleran, mis ojos se llenan de más lágrimas, me molesta. No quiero estar así, pero no puedo evitarlo, no puedo... Estoy apretando los ojos tratando de que las lágrimas no se me escapen, pero no lo aguanto.

Inevitablemente sucedió lo que yo tanto me temía, cuando menos yo me lo esperaba tú ya estabas en mi vida. Desesperadamente intenté esconder que algo me sucedía, pero fue imposible, lo de buen actor tú no me lo creías. Y no lo pude evitar, de ti me fui a enamorar mujer prohibida.. Te quiero a escondidas, no sé como evitar sentirte mía. Inevitablemente sucedió lo que yo tanto me temía, cometí el error de fijarme en ti cuando no debía, y no quisiera sentir lo que ahora siento por ti.

Reina mía, me siento feliz




Reina mía, dulce mujer,
No he encontrado a nadie como vos.